domingo, 17 de mayo de 2015

Pensar.

Por fin deje que mis parte lógica le ganara a la psicológica, ojalá dure mucho esta maldición.

Eso que nos hace diferentes de los demás animales que habitamos este mundo. Desde siempre gracias a mi dificultad para socializar me acostumbré a tener mucho tiempo para pensar a solas y conmigo mismo nada más, hoy en día es de lo que me ayuda a mantener la cordura y me la quita gota a gota.


"Si me doy tiempo para reflexionar esto seguramente llegaré a la solución de esto" esa es una plantilla de lo que han sido mis pensamientos en estos últimos tiempos, pero, ¿De verdad lo resolveré? Las respuestas nunca me caen del cielo, quizás necesito leer más que razonar pero tengo esa dependencia a encontrarme conmigo mismo y analizar todo lo que siento y hago.
Por lo general nunca llego a conclusiones útiles, hablando a futuro, llega una nueva variable a la ecuación y tengo que volver a reestructurar todo ese plan que construí a base de nada.


"¿Y si le hubiera dicho que la quería?" "¿Si hubiera ido con él a ese lugar?" "¿Por qué reaccioné de ese modo?" son pensamientos frecuentes que me rondan la cabeza mientras camino o viajo como todos los días, pero los pensamientos eso son y siempre lo serán, después de todo sólo transcienden en el mundo las personas que materializan en actos lo que piensan tan fiel a su imaginación como respeto tienen a vivir.

domingo, 10 de mayo de 2015

Gris

Estar sentado a la orilla de mi cama solo, en silencio, contemplado lo que es mi vida hasta el día de hoy. Lo más probable es que los demás me vean como alguien feliz, satisfecho en muchos sentidos y con ambición de hacer muchas cosas con si vida. Todo eso son cosas que anhelo todavía pero dudo lograr tener balanceado algún día, día tan lejano como la consumación de mis deseos más profundos.


En la escuela, el lugar donde pongo mis mayores esfuerzos para ser alguien, no soy nada, veo a los demás como me rebasan fácilmente y la selección natural se encarga de lo no agraciados como yo llevándolos a donde deben de estar aunque sean tercos y sigan insistiendo.


Las personas que aprecio y me dieron la oportunidad de llamarles amigos están divididos en dos partes ahora; los que yo por tonto los considero tan cercanos y los que corresponde completamente este sentir hoy están lejos de mí en varios sentidos.
La persona que puedo abrazar cuando me sienta débil, a la que le escribo todas esas letras directas de mi más puro sentir, ella, la que roba cada respiración y cada pensamiento, se va en cada despertar y está en mis sueños, sin ser real y ,si lo es, imposible de algún día alcanzar y menos para alguien tan mediocre como un servidor.

Así es como llego hoy a mis 18 años, anhelando todo lo que nunca logré y en esta cruda vida en que siempre es mal pagado el buen esfuerzo, no queda nada más que hacer.



Sólo tengo ese fragmento para relatar hoy, un breve resumen del todo el peso que llevo en mi consciencia. La consciencia de una simple existencia más, que no trascenderá nunca ni con nadie pero que sus pensamientos dejó en este pequeño diario.


Siguiente paso: despertar y recordar que sigo siendo yo.

viernes, 6 de marzo de 2015

La pony de los lentes.


Érase su servidor viviendo la vida como cualquier ser humano lo haría, nada en especial, quizás algunas fallas que aún se mantienen, viendo el sol renacer y caer todos los días. Después de que ese ciclo se repitiera, resultó ser que lo que un *tintun* común y corriente, sería el sonido que más melódico tendría en todo el día.

Es curioso pensar como detalles tan pequeños suelen convertir el día más gris en el mejor día de siempre, y aún más extraño, que esa sensación se repita frecuentemente con los mismos efectos.

Dejando ésto de lado, también tengo que mencionar un recuerdo infantil que tuve desde siempre, potenciado por los programas de televisión de mi época, anhelaba con tener un amigo de otro país y mandarnos cartas; saber como es la vida en sus lares, si le gustan las cosas que a mí me gustan, etc. en fin, una amistad a distancia parecía algo lejano así como la distancia que nos separaría.

Pasaron los años, conocí el internet, pasaron más años, conocí la no tan famosa página de Taringa! y por azares del destino, fui a dar a un chat de una comunidad de esa misma página. Sinceramente, en ese entonces, sólo buscaba alguien con quien conversar bien y sin prejuicios ni mucho menos, cosa que en ese momento era demasiado escasa, no recuerdo como fue pero lo más probable fue que haya sido con un simple "Hola :3" y su respectiva respuesta. Fue muy interesante ir conociéndola, hasta el día de hoy y desde ese entonces, no he conocido a alguien con mejor habilidad para dibujar, y me ha honrado ella con alguna de sus obras (Sí, mi imagen de perfil es una de ellas) con las que día a día quedo fascinado al igual que con su amor hacia la cultura de este mundo que habitamos, si alguien merece un reconocimiento por eso, ella es la indicada.

Pasaron los días, pasaron los meses, incluso años, como habré relatado en alguna otra entrada, pasaron muchísimas cosas en mi vida en ese lapso de tiempo, pero aquella persona a la que le dije ese simple "Hola" siguió ahí y siguió ahí, levantándome el ánimo el día que lo necesité, celebrando mis victorias conmigo y viceversa. Hubo tiempos difíciles, hubo días en los que todo esto pendió de un hilo y ahora parece eterno como la infinidad del cielo.

Y hoy es un día especial, muy especial, día en que ella celebra un año más de vida y yo celebro con ella que siga a un lado de este intento de amigo que ojalá algún día vencerá al enemigo llamado distancia y darle un abrazo.

Sólo queda decir, felicidades en tu día y te quiero, Zoe.

lunes, 2 de marzo de 2015

Pocas palabras.

Bien, esta vez no fueron 4 meses, prometo mantener esta racha.

Heme aquí, a medianoche otra vez reflexionando sobre los mismos baches del camino que me tocó recorrer, con muchas más complicaciones debido a que por necesidad tengo que pensar cuadrado y callar a esa vocesita en el fondo de mi ser que exclama: "Vamos, siente el viento, vive los colores, respira la vida..", con el paso de los días parece que es fácil de enterrarla en lo profundo de todos mis recuerdos pero incluso llego a molestarme con ella por hacerme ver la libertad que estos simbolitos llamados letras me dan (a excepción de cuando me atormentan los cálculos con éstos mismos), tantos pensamientos ahogados hasta el día de hoy; quizá la prosa jamás mejor escrita por mí esté arrumbada en un rincón, o también la letra de alguna canción que jamás se compondrá, todo resumido en unos cuantos someros recuerdos que saldrán a flote mientras vuelvo a caminar por la misma acera, a la misma hora.


Y es difícil plasmar las palabras, demasiado difícil pensar en el orden correcto que deberían llevar para que tengan coherencia alguna, " ¡Pero si es tu espacio, dilo como sea!" Ahí es cuando la parte coherente de mi cerebro me da un golpe y me corrige, y con ello vienen las infinitas inseguridades, formando un circulo vicioso que llevan a mi gran ausencia del lugar donde llegué a ser feliz algún dia.



De esa gravedad es el problema, de ese tamaño la tortura.

domingo, 25 de enero de 2015

Sumar otro año al calendario.

"...y el tiempo pasará,
el sol se apagará,
y todo lo que sentiste fue normal."


Llegó el ansiado 2015, ¿Por qué ansiado? No lo sé, muchas personas lo esperan pensado que este será el año en que lo que llevan esperando por fin se consumará, avanzarán con el proyecto que tienen preparado desde hace años, ¿Y yo? Yo me limito a seguir el curso de la vida como ya está estipulado. Personalmente me agrada el cambio de año porque cambia el mismo número que vemos todos los días en la esquina de alguna pantalla, evitando la temida monotonía.


El año que acaba de partir me dejó demasiadas lecciones de golpe que no esperaba aprender, al menos de la forma en que fueron, también tengo que reconocer que triunfé en lo que tuve oportunidad de hacerlo, algunas dolieron pero, "Si no duele, no sirve" y vaya que me dolieron algunas lecciones, ver en retrospectiva todo lo que ocurrió me llena de cierto sentimiento de superación y melancolía a la vez, ¿Me sentía realmente feliz en ese entonces? No. ¿Me siento realmente feliz en este momento? No puedo responder a esa pregunta sin temor a equivocarme.


Supondré que ese es un progreso, o al menos eso me esforzaré en creer, quizá eso es lo que en realidad le da sentido el ver el tiempo pasar.