martes, 4 de febrero de 2014

Nada más allá de un día normal.

4 de febrero de 2014

4 de febrero de 2014

¿Qué tiene de especial un 4 de febrero y más si es de 2014? Nada. Absolutamente nada.
El sol salió como siempre, el clima estuvo un poco más frío de lo normal y el mundo siguió dando su vuelta diaria.

Yo comencé mi día temprano antes de que el sol saliera y la niebla predominaba todavía en el frío amanecer. Ropa, listo, cartera con la cantidad suficiente de dinero para sobrevivir una mañana: listo, celular para no comunicarme con nadie: listo, las cositas que se ponen en los oídos y se conectan al celular: listo.

Un ¡Pum! Es lo que rompe el silencio y así salgo al mundo. Pido a mi sencilla chamarra azul que me cubra del frío y si no, al menos lo atenuará. Camino, camino y camino todavía bajo el negro de la madrugada y sigo caminando para en menos de 30 minutos llegar a mi destino.

"Buenos días" Es lo que por mi parte digo a la gente que me encuentro al entrar a mi aula, los saludo de buena forma, en fin, me olvido de mis problemas por unos minutos con esas pocas personas que me alegran los días y me hacen sentir algo diferente de nada y no mentiré, se siente bien.

Pasa el día y me pongo al tanto de los asuntos que traen entre manos tanto mis conocidos y amigos. También me entero de lo que me afectará en el futuro con respecto a mi próximo nivel de estudios, esa tormenta mental y psicológica que lleva quitándome la tranquilidad por ya una larga temporada y razón tiene de ser lo que será el rumbo de mi vida.

Ver a todos también pensando en su futuro es algo interesante puesto que simplemente apreciamos lo que quieren lograr unos minutos para luego dejarlo en un segundo plano o hasta olvidarnos de eso pero en retrospectiva somos lo mismo; un ciclo más que se cumplirá, una tanda de egresados más, un cero a la izquierda que preparan para salir al crudo mundo.

Pasan las horas y por fin termina el día, me llevo unos cuantos conocimientos más acompañados de su buena ración de trabajo para casa. Otra vez a recorrer el camino que me llevó hasta ahí. Tengo la suerte de ir acompañado al menos la mayor parte del camino y mis preocupaciones vuelven a pasar a ser archivados para luego llevarlos al escritorio.

Llego, como, paso la tarde, llega la noche, ceno, otra vez a la cama y dormir otra vez para otro día más y nada más allá.

2 comentarios:

  1. Me gustó tu entrada! Pero te recomiendo que cambies el tipo de letra, porque es un poco dificil de leer.

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    1. Corregido, apenas estoy aprendiendo a dominar este blog y ¡Me alegra mucho que te haya gustado! Gracias.

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