domingo, 21 de septiembre de 2014
De como trata la vida a la gente.
lunes, 5 de mayo de 2014
Como música para mis ojos
mi vida seguía,
aburrida, fría,
un día común.
algo tan simple como un sonido,
a la vida le daba sabor.
¡Insólito! ¡Increíble!
Ese color de la vida,
dejó de ser prioridad.
la vi,
blanca,
como si de la hija de la luna se tratara.
guau, no supe que más decir.
esa habilidad, esa habilidad.
aunque mi voluntad le diera bofetadas a mi cordura,
contemplarla fue lo único que hice.
se inclinó,
suspiré,
se fue.
miércoles, 26 de febrero de 2014
[Poema] Sin nombre
Esto lo escribí hace 1 mes más o menos, no quiero dar detalles esta vez, sólo sentí que lo tenía que escribir aquí. Lo único que diré es, que por alguna extraña razón, no tuve ideas para el nombre.
martes, 25 de febrero de 2014
[Poema] La ciudad a mis pies.
sábado, 22 de febrero de 2014
Esa cosa llamada vida.
martes, 11 de febrero de 2014
[Poema] Atrapado en las telarañas de tu ternura
Las personas que me conocen bien saben que una de mis pasiones es la música, este poema fue inspirado casi en su totalidad en una canción de una banda que lamentablemente ya fue y lo único que quedó fue una grabación decente de una presentación en lo que se conoció como "Rockotitlán" y entre ellas, esta canción. Habiendo aclarado todo, aquí está.
martes, 4 de febrero de 2014
Nada más allá de un día normal.
4 de febrero de 2014
4 de febrero de 2014
¿Qué tiene de especial un 4 de febrero y más si es de 2014? Nada. Absolutamente nada.
El sol salió como siempre, el clima estuvo un poco más frío de lo normal y el mundo siguió dando su vuelta diaria.
Yo comencé mi día temprano antes de que el sol saliera y la niebla predominaba todavía en el frío amanecer. Ropa, listo, cartera con la cantidad suficiente de dinero para sobrevivir una mañana: listo, celular para no comunicarme con nadie: listo, las cositas que se ponen en los oídos y se conectan al celular: listo.
Un ¡Pum! Es lo que rompe el silencio y así salgo al mundo. Pido a mi sencilla chamarra azul que me cubra del frío y si no, al menos lo atenuará. Camino, camino y camino todavía bajo el negro de la madrugada y sigo caminando para en menos de 30 minutos llegar a mi destino.
"Buenos días" Es lo que por mi parte digo a la gente que me encuentro al entrar a mi aula, los saludo de buena forma, en fin, me olvido de mis problemas por unos minutos con esas pocas personas que me alegran los días y me hacen sentir algo diferente de nada y no mentiré, se siente bien.
Pasa el día y me pongo al tanto de los asuntos que traen entre manos tanto mis conocidos y amigos. También me entero de lo que me afectará en el futuro con respecto a mi próximo nivel de estudios, esa tormenta mental y psicológica que lleva quitándome la tranquilidad por ya una larga temporada y razón tiene de ser lo que será el rumbo de mi vida.
Ver a todos también pensando en su futuro es algo interesante puesto que simplemente apreciamos lo que quieren lograr unos minutos para luego dejarlo en un segundo plano o hasta olvidarnos de eso pero en retrospectiva somos lo mismo; un ciclo más que se cumplirá, una tanda de egresados más, un cero a la izquierda que preparan para salir al crudo mundo.
Pasan las horas y por fin termina el día, me llevo unos cuantos conocimientos más acompañados de su buena ración de trabajo para casa. Otra vez a recorrer el camino que me llevó hasta ahí. Tengo la suerte de ir acompañado al menos la mayor parte del camino y mis preocupaciones vuelven a pasar a ser archivados para luego llevarlos al escritorio.
Llego, como, paso la tarde, llega la noche, ceno, otra vez a la cama y dormir otra vez para otro día más y nada más allá.