Para llegado el año 2012 ya estaba teñido de ese color, en mi pequeño aire de independencia me sentía orgulloso de que así fuera a ser para el futuro.
Y describir todo lo que he vivido en este tan reducido espacio realmente no sé si verlo linealmente o como un conjunto de eventos atemporales, aunque realmente sólo valdría la pena mencionar todos aquellos que me hicieron quien soy hoy en día.
Sí, reconozco y sin temor de nada reconocer que he llorado, el 95% de esas veces fueron en esas 4 paredes. Y han sido tantas las razones. Podría hacer un diccionario con todas las razones distintas por las que he llegado a sacarlo así de lo cruento que lo he sentido, alguna vez fue ver truncada mi vida, el sentir como habría fallado sin saber la razón realmente pero sólo sabiendo que fallé. Alguna otra vez fue por mi imaginación -que en algún tiempo fue mi única amiga-, me consumía creando tantas historias, todas con el factor común de ser yo el culpable. Algún tiempo atrás esa razón fue Ella.
En contraparte a todo lo ya mencionado, en este mismo espacio, incluso en el mismo punto de éste, he sentido las alegrías y éxitos más grandes de mi relativamente corta vida. La vez que superé todo pronóstico y pude ingresar a la mejor universidad del estado. La innumerables tardes de fútbol, risas, dramas innecesarios, desveladas y ojeras al día siguiente, la gran mayoría acompañado de cierta poni de lentesitos. Cuando descubrí que los números, teclas y frías letras serían lo que llenarían la parte productiva de mi ser por lo que me quedara de días, incluyendo sus respectivos formateos accidentales, descomposición de dispositivos y quejas de mi velocidad de conexión.
Al igual de sucesos, cuantas canciones e historias se habrán reproducido aquí, desde mis leves intentos de salir de la caja de mi comunidad, musicalmente hablando, básicamente mi entera evolución musical; Coldplay, Daft Punk, Caifanes, Soda Stereo, Cerati. En ese específico orden.
Después de este tiempo y viéndolo en retrospectiva, quizás habré perdido una oportunidad única de haber creado un libro de visitas a este espacio, el sólo imaginar lo que tendría ahí guardado podría ser un tesoro histórico más no sentimental, o al menos más histórico que sentimental. Ciertamente no cualquier persona logra entrar a mi cuarto
Todo esto escribiéndolo desde este cuarto, el cual ya sólo visito de pasada debido al rumbo que tuve que tomar en la vida si no quiero que este cuarto sea mi vida entera. Luz apagada, el atardecer iluminando lo poco que alcanza a rasguñar dentro de las paredes, un estéreo entre sombras canta lo que yo le pido con la mejor fidelidad, yo sentado en la esquina más oscura tratando de dejar los problemas y pensamientos en otros lados más allá de este techo blanco, con las paredes llenas de recordatorio del tiempo al pasar, haciendo énfasis en que por más que corra del tiempo no me libraré jamás, mis historias apiladas en los rincones esperando a volver a ver la luz, y un ser, temeroso de la trascendencia de sus actos, tratándolos de reflejar aunque sea en un rincón.
Mi rincón.
El único en todo el mundo.