domingo, 25 de enero de 2015

Sumar otro año al calendario.

"...y el tiempo pasará,
el sol se apagará,
y todo lo que sentiste fue normal."


Llegó el ansiado 2015, ¿Por qué ansiado? No lo sé, muchas personas lo esperan pensado que este será el año en que lo que llevan esperando por fin se consumará, avanzarán con el proyecto que tienen preparado desde hace años, ¿Y yo? Yo me limito a seguir el curso de la vida como ya está estipulado. Personalmente me agrada el cambio de año porque cambia el mismo número que vemos todos los días en la esquina de alguna pantalla, evitando la temida monotonía.


El año que acaba de partir me dejó demasiadas lecciones de golpe que no esperaba aprender, al menos de la forma en que fueron, también tengo que reconocer que triunfé en lo que tuve oportunidad de hacerlo, algunas dolieron pero, "Si no duele, no sirve" y vaya que me dolieron algunas lecciones, ver en retrospectiva todo lo que ocurrió me llena de cierto sentimiento de superación y melancolía a la vez, ¿Me sentía realmente feliz en ese entonces? No. ¿Me siento realmente feliz en este momento? No puedo responder a esa pregunta sin temor a equivocarme.


Supondré que ese es un progreso, o al menos eso me esforzaré en creer, quizá eso es lo que en realidad le da sentido el ver el tiempo pasar.