Un día estás sentado en la comodidad de tu casa, el sol ilumina, no hay nada malo a la vista, la vida sonríe y le sonríes de vuelta, el universo conspira a tu favor.
La línea temporal de la vida sigue y de pronto, llega el momento en que todo, todo lo que conocías y tenías una idea de eso, cambia sin saber para bien o para mal.
Para empezar, el lugar, acostumbrado a mi pedacito de paraíso de 3x4 color azul a directamente irme a un pedacito 2x3 junto con otra persona que piensa totalmente diferente a mí y lleva una vida exactamente contraria a la mía y así convivir varias horas al día voluntaria e involuntariamente.
Bueno, que se le hará, así es la vida.
La escuela es exactamente lo que debería de esperar; conocimientos a rebosar, variedad de gente y mentes dispuestas a dar todo, luego estoy yo, entre la multitud sentado sosteniendo con mis manos lo que llevo para defenderme ante los nuevos retos que implica la universidad. Sorprendentemente lo he sobrellevado como he podido, digamos que se mantendrá así a pesar de la dificultad.
Pero bueno, que se le hará, así debe de ser la vida.
Después de lo académico, viene lo que lo forma que son las personas, me sorprende la fauna que he encontrado allá y porqué no, también formo parte de ella en cierto modo, por algo estoy en esa universidad. También se da la oportunidad de apreciar todos los aspectos sociales que hacen énfasis en los libros de texto y es algo de ver para creerse pero en resumidas cuentas, está dividido en 2 mitades: Las parejas "felices" y realmente felices (algún día explicaré esta diferencia que hoy en día tengo tan clara) y los que simplemente nos sentamos a esperar el camión.
Entiendo bien, así debe de ser la vida, ¿No?
Estoy consciente de que no tengo nada de especial y no resalto ni importo más que alguien más, pero es algo crudo cuando lo compruebas en carne propia y te haces alguien más de las masas; un nombre más, un bulto más a la distancia, un par de zapatos que se oyen a la distancia.La lucha de sobrevivir para vivir. Todo eso fuera de la zona donde me sentía cómodo, es un antes y un después de todo y todo eso apenas lo puedo expresar en estos símbolos llamados letras, que me quedan grandes para lo que pueden lograr y para el torpe uso que le da alguien más entre los demás.
Admiro el atrevimiento de esas personas que escriben frases sobre la vida, yo no podría describirla en tan pocas letras.
Gracias a la persona que me dio los ánimos de seguir compartiendo estas cosas, N.